Naufragios (I)

A la memoria de José Asunción Silva

Con viejos manuscritos sobrenadas
en un sueño que viaja a Barranquilla;
lloras letras que arriban a esa orilla
(que es la orilla del sueño) ya borradas.

No podrán reescribir todo el conjunto
postreros versos que caen cual espada
contra las sombras y sin surcar nada
más que tu propio rostro cejijunto.

¿Nunca amaste la paz de ese olvido
pensando que no importa que no haya
líneas que justifiquen la metralla
con la que nos desangra lo vivido?

No lo sabré. Mas soy menos cobarde
junto a tu verso en esta vieja tarde.

J. Darío Bravo
20 y 22 de marzo de 2017
Nota: 15/20

Les édens du cygne

I

«Show me slowly
what I only
know the limits of»
Dance Me to the End of Love (Cohen)


Insondable en tus ritos de alígero vaivén,
tras la cígnea esbeltez, algo fascina.
¡Cuántos lúgubres gritos consagra a su desdén
este trágico chelo, danzarina!

¿Soñará, junto al piano, que rebosa tu edén
de una ignívoma nieve? ¿Imagina
que ante un canto saintiano tremará entre el satén
tu albo seno de euritmia venusina?

Si ves que esta, tu lira, se ha ritmado también,
si el melífero Lete en tu retina
un día advierte que anhelo hasta lloros de argén

las purezas que el verso no adivina,
no reprimas el vuelo: ¡grita!, ¡salta!, ¡di «ven»
mientras vivan los cisnes, ballerina!

J. Darío Bravo
Agosto de 2015
Nota: 16/20