Sylvia Plath: Al Tiempo


Hoy en jade avanzamos y en granate cesamos
por relojes con joyas que marcan nuestros días.
Y aunque a la muerte en carro casual de acero oigamos
presumimos el neón desdeñando las frías

tinieblas. Pero fuera del diabólico acero
de esta ciudad de plásticas ventanas he sentido
el viento en las cunetas delirante y señero
vociferando toda su exclusión a mi oído.

Llorad pues a la huérfana pagana que ante un mar
célico escoge olivas inerme, y al jarrón
alzado por mil reyes, pues todo ha de causar
angustia; sollozad al mítico dragón.

El Tiempo es una máquina de herrones imponente
que a las estrellas drena de leche eternamente.

Sylvia Plath
Versión al español de J. Darío Bravo
Noviembre de 2017 (rev. en 2019)

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Today we move in jade and cease with garnet
Amid the ticking jeweled clocks that mark
Our years. Death comes in a casual steel car, yet
We vaunt our days in neon and scorn the dark.

But outside the diabolical steel of this
Most plastic-windowed city, I can hear
The lone wind raving in the gutter, his
Voice crying exclusion in my ear.

So cry for the pagan girl left picking olives
Beside a sunblue sea, and mourn the flagon
Raised to toast a thousand kings, for all gives
Sorrow; weep for the legendary dragon.

Time is a great machine of iron bars
That drains eternally the milk of stars.

Edna St. Vincent Millay: Si me enterase, de un modo ordinario

Si me enterase, de un modo ordinario,
de que te has ido para siempre un día.
Si leo en la página final del diario
de un vecino de asiento en el tranvía

que en esta calle, en este bululú
de la avenida a un hombre que corría
—y finalmente resultó ser tú—
lo han matado este mismo mediodía,

no gritaría —en un sitio semejante
yo ni siquiera me podría alterar—;
no haría más que, midiendo mi semblante,
mirar las luces veloces pasar,

o alzar la vista y leer aún con más celo
dónde cenar, cómo cuidarse el pelo.

Edna St Vincent Millay
Versión al español de J. Darío Bravo
2019, diciembre 11

If I should learn, in some quite casual way,
That you were gone, not to return again —
Read from the back-page of a paper, say,
Held by a neighbor in a subway train,

How at the corner of this avenue
And such a street (so are the papers filled)
A hurrying man — who happened to be you —
At noon to-day had happened to be killed,

I should not cry aloud — I could not cry
Aloud, or wring my hands in such a place —
I should but watch the station lights rush by
With a more careful interest on my face,

Or raise my eyes and read with greater care
Where to store furs and how to treat the hair.

Karin Boye: Oración nocturna


Ningún momento es como este momento
de la noche, la hora última y silente
en que ya no arde ningún sufrimiento
ni hay voces que sacudan nuestra mente.

Toma ya dentro de tus manos, pues,
este día que ya es parte del pasado.
Sé con certeza que harás otra vez
bueno lo que he cogido o he quebrado.

Todo se sana en ti, todo se lava.
Yo sólo pienso y obro con defectos,
pero tú te haces con mis días de grava
y los transformas en rubíes perfectos.

Puedes llevar el peso en ti cargado.
Yo sólo puedo dejar todo atrás.
¡Tómame, guíame, quédate a mi lado!
¡Descúbreme lo que más tarde harás!

Karin Boye
Versión al español de J. Darío Bravo
Diciembre de 2019, 2 y 3
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Protegido: Karin Boye: Cómo decir que tu voz es hermosa

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Sylvia Plath: La autora


Todo el día con los huesos del mundo ajedrecea;
mientras tras la ventana a llover ya ha empezado,
favorecida en sábanas yaciendo mordisquea
unos ocasionales bombones de pecado.

Con fino y rosa pecho su afán nutre en estancias
de empapelado rosa do chirriantes condenas
musita el chifonier y entre tenues fragancias
rosas de invernadero mudan pieles obscenas.

El granate en sus dedos suelta un raudo fulgor,
rastros de sangre en la hoja toda ya se reflejan;
ella piensa en el dulce y nauseabundo olor
que las viejas gardenias en una cripta dejan.

Y en sutiles metáforas perdida así reposa
aislada del gris niño que en la calle solloza.

Sylvia Plath
Traducción de J. Darío Bravo
2019, 7 de agosto (creo) y 23 de septiembre Continuar leyendo “Sylvia Plath: La autora”

Protegido: Sara Teasdale: No soy tuya

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Protegido: Edna St. Vincent Millay: Amado polvo mío, has de morir tú igual

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