Sylvia Plath: La autora


Todo el día con los huesos del mundo ajedrecea;
mientras tras la ventana a llover ya ha empezado,
favorecida en sábanas yaciendo mordisquea
unos ocasionales bombones de pecado.

Con fino y rosa pecho su afán nutre en estancias
de empapelado rosa do chirriantes condenas
musita el chifonier y entre tenues fragancias
rosas de invernadero mudan pieles obscenas.

El granate en sus dedos suelta un raudo fulgor,
rastros de sangre en la hoja toda ya se reflejan;
ella piensa en el dulce y nauseabundo olor
que las viejas gardenias en una cripta dejan.

Y en sutiles metáforas perdida así reposa
aislada del gris niño que en la calle solloza.

Sylvia Plath
Traducción de J. Darío Bravo
2019, 7 de agosto (creo) y 23 de septiembre

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Female author

All day she plays at chess with the bones of
the world:
Favored (while suddenly the rains begin
Beyond the window) she lies on cushions curled
And nibbles an occasional bonbon of sin.

Prim, pink-breasted, feminine, she nurses
Chocolate fancies in rose-papered rooms
Where polished highboys whisper creaking curses
And hothouse roses shed immoral blooms.

The garnets on her fingers twinkle quick
And blood reflects across the manuscript;
She muses on the odor, sweet and sick,
Of festering gardenias in a crypt,

And lost in subtle metaphor, retreats
From gray child faces crying in the streets.

Ezra Pound: Ballatetta

La luz se hizo su gracia y habitó bajo el manto
de sombras con humana forma y de ciegos ojos.
Mira cómo la luz nos derritió en un canto.
Llevaba por timón luz solar en quebranto
aquella que tenía mi corazón de hinojos.
Nunca un cervato o gamo del bosque gozó tanto
silencio y tanta luz. Jamás se hiló una gasa
tan fina como ella cuando el sol hace a un lado
las claras esmeraldas del césped inclinado
para que no se abrasen allí por donde pasa.

Ezra Pound
Versión al español de J. Darío Bravo – 3/8/2019
The light became her grace and dwelt among
Blind eyes and shadows that are formed as men;
Lo, how the light doth melt us into song:
The broken sunlight for a healm she beareth
Who hath my heart in jurisdiction.
In wild-wood never fawn nor fallow fareth
So silent light; no gossamer is spun
So delicate as she is, when the sun
Drives the clear emeralds from the bended grasses
Lest they should parch too swiftly, where she passes.